lunes, 4 de octubre de 2010

NO MAS MATANZAS DE DELFINES


Cada año, en algunos lugares del planeta, los pescadores llevan a cabo grandes matanzas de delfines, probablemente centenares de miles, solo en Japón podemos hablar de unos 30000 delfines, que en su mayor parte son triturados y convertidos en comida para perros y gatos, y elaboración de fertilizantes, porque después que se supo que encontraron mercurio en la carne de algunos defines, se terminó el mercado para consumo humano, al menos de forma masiva. 


Como muestra esta foto y la de más abajo, en las islas Feroe, comunidad autónoma de la civilizada Dinamarca, situadas en el Atlántico Norte, entre Escocia e Islandia, se efectúan unas horribles cacerías que dejan pequeñas a las corridas de toros, en cuanto a crueldad.  Las aguas quedan ensangrentadas con la matanza de delfines de una variedad en peligro de extinción, que se les conoce como "calderones", muy sociables y juguetones, por cierto.


Esta brutalidad la cometen muchachos muy jóvenes que demuestra así su hombría.  Ante las protestas de todas las organizaciones conservacionistas del mundo entero, las autoridades danesas se disculpan aduciendo que se trata de una tradición.
El delfín es tal vez el animal que goza de mayores simpatías entre los humanos, después del perro. Los delfines nos prestan muchos servicios y sirven como terapia a niños con problemas como el autismo, en el mar es compañero de marinos y ayuda en el salvamento de náufragos. Estos simpáticos animales son el atractivo principal en parques acuáticos y zoológicos. Ya en la antigua Grecia se consideraba al delfín emparentado con el hombre. Es por todo eso que estas horrorosas matanzas hieren nuestra sensibilidad de forma tan lacerante.
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