miércoles, 3 de marzo de 2010

LA MALARIA: TAN ANTIGUA COMO EL HOMBRE


Un estudio reciente del ADN de la momia de Tutankamón ha desvelado un antiguo enigma: el joven faraón murió de malaria, (paludismo). Siguiendo las pistas genéticas los científicos identificaron el parásito de esta enfermedad. Los análisis de ADN mostraron la presencia de tres genes vinculados al parásito Plamodium falciporum, que provocó el paludismo. Hemos de tener en cuente que Tutankamón vivió en el siglo XIV a. c.

Ha pasado mucho tiempo y todavía sigue muriendo gente de paludismo sin que se haya encontrado ningún remedio eficaz para conbatir esta enfermedad.

El equipo de Flaminia Catterccia, del Departamento de Ciencias Biológicas del Imperial College de Londres ha hecho un estudio centrado en la especie que es la principal culpable de la transmisión del paludismo, el mosquito Anopheles gambiae. Estos mosquitos se aparean una sola vez en su vida, lo que significa que interrumpir su proceso reproductivo ofrece la posibilidad de hacer disminuir drásticamente su población.

Cuando se aparean, el macho transfiere esperma a la hembra y después transfiere una masa coagulada de proteínas y fluidos seminales conocida como tapón de apareamiento. Este tapón no se encuentra en ninguna otra especie de mosquito, y hasta ahora, muy poco se ha sabido sobre su utilidad y sobre el papel que desempeña en la reproducción del Anopheles gambiae
Este equipo científico ha mostrado que el tapón de apareamiento no es una simple barrera para impedir la inseminación por los machos rivales, como se ha sugerido previamente. El equipo de investigación ha descubierto que el tapón de apareamiento es esencial para conseguir que el esperma sea eficazmente retenido en el órgano femenino de almacenamiento de esperma, a pertir del cual la hembra pueda fecundar los huevos a la largo de su vida. Sin el tapón de apareamiento el esperma no se puede retener y la fertilización no se pueden realizar. Quitar o sabotear por otros medios haría que la cópula fuese ineficaz.
Este hallazgo podría utilizarse para desarrollar nuevos sistemas para controlar la población de mosquitos Anopheles gambiae y limitar así la propagación de la malaria.
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